viernes, 4 de noviembre de 2016

Los 10 Lugares más bonitos de Galicia


1. Catedral de Santiago de Compostela  (La Coruña)

Hay varias razones por las que la visita a esta Catedral es obligada. La bonita y encantadora ciudad de Santiago, la magnífica y opulenta fachada del Obradoiro, la puerta de las Platerías y  como no el mítico Botafumeiro. El Botafumeiro era usado en la Edad Media como instrumento de purificación y, de paso, ahuyentaba los malos olores que se concentraban en la catedral por el paso de peregrinos y demás seres que se congregaban en la catedral. Es un espectáculo mágico y silencioso con gran carga espiritual. Para ver esta proeza de humo, incienso y poleas tienes dos opciones. La primera cuadrar tu visita a la catedral con las fechas que esta fija para ponerlo en funcionamiento. (Estas fechas suelen coincidir con los días marcados en rojo en nuestro calendario: el 6 de enero, el 25 de diciembre, el 15 de agosto, el 1 de noviembre…). La segunda opción que te queda es solicitarlo en las oficinas (vía mail o correo ordinario) y costearlo de tu propio bolsillo.






2. Faro de Finisterre  (La Coruña)

Los más puristas cuentan que este es el auténtico final del camino de Santiago donde los peregrinos deben quemar la ropa que llevan y dar por terminado su trayecto. Antaño este cabo era considerado como el fin de la tierra. La belleza del cabo confiere cierta solemnidad al lugar. Se respira cierta esencia de sagrado. De hecho, un cruceiro corona la última roca que desemboca al mar. (Apunte: entorno a los cruceiros se solían reunir las meigas). Pisa este faro y estarás en un lugar mágico.





3. Torre de Hércules  (La Coruña)

Y de un faro a otro. Según cuenta la leyenda, Hércules llegó a España en busca del gigante Gerión, con el fin de liberar estas tierras de su abusivo poder. El enfrentamiento que protagonizaron se prolongó durante 3 días con sus noches. Hércules venció al gigante y le cortó la cabeza, enterrándola junto al mar. En ese lugar, y como conmemoración de su victoria, se construyó el faro de Hércules. Especulaciones a parte, esta torre tiene el privilegio de ser el faro romano más antiguo que sigue aún en funcionamiento de todo el mundo. No te quedes sin verlo.





4. Viñedos Rías Baixas (Pontevedra)

De las Rías Baixas se puede destacar un millón de cosas que ver y hacer (principalmente porque se extienden desde el cabo de Finisterre hasta la frontera con Portugal). Para empezar, sus playas. Para seguir, los monumentos históricos. Y  para acabar, evocadores pueblos como los de Baiona o Sanxenxo. Pero algo que es curioso de ver son los viñedos que se multiplican por la costa y que desembocan en las playas de la ría. La uva que se cosecha es la conocida como Albariño que, por cierto, acompaña muy bien al pulpo y el marisco que sirven en los restaurantes de la zona. Una ruta del vino que vale la pena seguir es la que pasa por la comarca de Salnés, donde se concentra la mayor superficie de viñedos y bodegas de Denominación de Origen Rías Baixas. Es la zona que tiene una tradición vinícola más consolidada desde hace décadas.





5. Islas Cíes  (Pontevedra)

Las Islas Cíes son el paraíso natural que más se acerca a la visión del Caribe que te puedes encontrar en España. Sus playas de arena clara y agua turquesa se convierten en el lugar perfecto para perderse en el tiempo y en el espacio. No por nada este archipiélago se llamaba en la época de los romanos las Islas de los Dioses. Este edén es ahora parque nacional y está protegido de cualquier elemento que interfiera en la conservación de su ecosistema. Debe ser por esto que la visita a las tres islas de las Cíes está limitada a los meses de verano y semana santa. Los ferris salen desde Vigo, Baiona o Cangas.





6. Playa de las Catedrales  (Lugo)

Quizá Galicia te atraiga por su marisco y el verde de sus paisajes, pero sus playas tampoco tienen desperdicio alguno. En especial esta, que se encuentra al norte de la provincia de Lugo, entre Foz y Ribadeo. Los arcos y las bóvedas que salpican la arena de esta playa lucen desgastados por el viento y el agua recordando que un día fueron acantilados vertiginosos devorando este lugar.






7. Combarro (Pontevedra)

No te puedes ir de Galicia sin conocer la arquitectura típica de esta tierra. En especial, los Hórreos. Por si no habéis oído hablar nunca de este tipo de construcciones, se trata de un especie de almacén donde antiguamente se guardaban los alimentos de la casa familiar. Este pueblo es famoso por la colección de Hórreos que se exhiben en la playa de Combarro. Hay al menos una treintena de ellos. Los Hórreos se han convertido en el símbolo que identifica esta localidad. Pero no solo por estas despensas vale la pena acercarte a esta población pontevedresa. También los cruceiros desperdigados por el entrañable casco antiguo y el delicioso paseo marítimo harán que te enamores de este pueblo.





8. Monte Santa Tecla (Pontevedra)

 Desde arriba tendréis unas vistas inigualables de la desembocadura del río Miño. Además en la cima, a unos 341 metros de altitud, encontrareis el castro de Santa Tecla. Se trata de unas ruinas arqueológicas con viviendas reconstruidas emulando la forma de vida de hace miles de años. No os perdáis esta montaña. Cruzareis de vuestra lista varios lugares y cosas que hacer en Galicia de una sola vez.





9. Cañón de Sil (Ourense)

Este paraje nada tiene que envidiar al famosísimo cañón del Colorado. Durante miles de años el río Sil fue comiendo terreno a las montañas creando abruptos desfiladeros de más de 500 metros de profundidad. Si quieres que el vértigo te suba por las piernas hasta agarrotarse en tu garganta, te recomendamos que te asomes por los Balcones de Madrid. Este mirador está colgado sobre el abismo, con el santuario de Cadeiras en la otra orilla y la llanura de Monforte como horizonte. Anímate a subirte a bordo de un catamarán para conocer el cañón desde su base. Los hay que te llevarán desde la Aguja del Diablo hasta los Balcones de Madrid. Pasado los Balcones empiezan a enfilarse otros viñedos por la sierra de Sil.




10. Fragas de Eume (La Coruña)

 Es un lugar misterioso con bosques espesos donde la luz llega siempre velada.Se extienden a lo largo del río que lleva su nombre. Cuenta la leyenda que cuando Dios creó los tres ríos que nacen en la Serra do Xistral (el Eume, Masma y Landro) les prometió que el primero en llegar al mar conseguiría un hombre cada año. Durante el camino, los tres ríos decidieron descansar un poco, algo que sólo el Eume cumplió. Cuando este se supo traicionado por los otros dos, enfurecido, aceleró su marcha entre montes y valles logrando ser el primero. Por ello, el Eume salió así, bravo y agreste y, antes de la aparición de los embalses, el Eume, se llevaba cada año la vida de un hombre.



Fuente: Skyscanner
https://www.skyscanner.es/noticias/los-10-lugares-mas-bonitos-de-galicia

Las 10 mejores zonas de naturaleza de España

1. Parque Nacional de los Picos de Europa  (Asturias, Cantabria, Castilla y León)

El Parque Nacional de los Picos de Europa es el más antiguo de España y el segundo más visitado del país. Sus abruptos paisajes y claros lagos de montaña son adorados por los turistas, pero habitados por animales tan dispares como osos pardos, lobos, ciervos y nutrias. En sus aguas se pueden encontrar truchas e incluso salmones, y sus cielos los custodian águilas, quebrantahuesos y buitres leonados.







2. Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido  (Pirineo Aragonés)

Patrimonio de la Humanidad, Reserva de la Biosfera, Zona de especial protección para las aves (ZEPA), Diploma Europeo . De todos esos títulos puede presumir el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, un bellísimo enclave pirenaico al que no le faltan bosques de coníferas, glaciares y paisajes kársticos. Una excelente manera de disfrutar de él es recorerlo a pie. Si no sabes qué ruta escoger, prueba con la que lleva a la Cola de Caballo.




3. Parque Nacional de Doñana  (Huelva y Sevilla, Andalucía)

No todo es monte en esta lista. El gran humedal de marismas y dunas que es Doñana también se ha ganado, una plaza. Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad, así es el parque nacional andaluz que comparten las provincias de Huelva y Sevilla. Un lugar bello y tranquilo donde los haya en el que los linces van acomodándose cada día un poco más. Un remanso de paz por el que cada año pasan unas 300.000 personas.




4. Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici  (Lleida, Cataluña)

Aunque el Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici no tiene tantas visitas como el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, éste como aquel es buen ejemplo de la enorme belleza que encierran los Pirineos.  ¿Su punto fuerte? Para muchos sus más de 200 lagos o estanys,  aunque otros dirán que sus sobrecogedores riscos de Els Encantats. Se mire por donde se mire el lugar es una auténtica preciosidad. Si te gusta caminar no te pierdas la ruta rompe-piernas que es Carros de Foc.





5. Las Médulas  (León, Castilla y León)

La mayor mina de oro a cielo abierto del Imperio Romano no pasa desapercibida. Este horadado paisaje modelado por el agua a capricho del hombre deja a muchos boquiabiertos. Bien de Interés Cultural por su relevancia arqueológica, Monumento Natural y Patrimonio de la Humanidad, es uno de esos rincones que todo el mundo debería visitar al menos una vez en la vida. Sin duda alguna, la tierra de aluvión con polvo de oro más famosa y deseada en tiempos remotos de nuestro país.




6. Sierra de Cazorla, Segura y las Villas ( Castilla-La Mancha y Andalucía)

Las 214.300 hectáreas de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas están repartidas entre 23 municipios españoles. Con tamaña extensión, no es de extrañar que esta Reserva de la Biosfera y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) sea uno de los parajes naturales más visitados de nuestra nación. El río Borosa, la Toba o las Cuevas de los Anguijones tienen buena culpa de ello. Además de turistas, la frecuentan ciervos, cabras montesas, jabalíes y gamos. No les quitan el ojo buitres leonados, águilas reales ni quebrantahuesos.




7. Selva de Irati  (Navarra)

Escenarios de cuento de hadas son lo que se cruza al caminar por los senderos que recorren la Selva de Irati. Un inmenso paraje natural regado por los ríos Areta y Salazar y que cuenta con uno de los bosques más grandes de hayas y abetos de Europa. Con tantas caras como estaciones, este lugar es perfecto para visitar en cualquier época del año.




8. Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar  (Almería, Andalucía)

Que la costa mediterránea puede ser abruptamente bella lo demuestra el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Impresionantes acantilados y playas salvajes de arena fina es lo que vienen buscando miles de personas aquí cada temporada. Y si la superficie es una maravilla, también lo es su fondo marino. Los buceadores de todos los niveles encontrarán en el Cabo de Gata mil y un enclaves en los que sumergirse en busca de animales y tesoros perdidos.




9. Parque Nacional del Teide  (Tenerife, Canarias)

El Teide es la montaña (y el volcán) más alta de España y, al parecer, vuestro favorito. También el de la UNESCO que, ya en su momento, concedió al parque el título de Patrimonio de la Humanidad. Se mire como se mire, el canario Parque Nacional del Teide es único. A día de hoy es el más visitado de España y, probablemente, también el más cinematográfico. Sus singulares paisajes han servido de escenario a películas como The Fast and The Furious, Hace un millón de años y Furia de Titanes. A Hollywood le gusta Canarias.




10. Valle del Jerte  (Extremadura)

Y por último, pero no por ello menos hermoso, el Valle del Jerte, destino soñado por muchos al llegar la primavera y, con ella, los cerezos en flor. Su mar de flores atrae miles de turistas cada año, Personas que llegan hasta Extremadura para deleitarse la vista y el olfato con la postal y la fragancia de las miles y miles de flores fugaces que después darán paso a las jugosas cerezas.


Fuente: Skyscanner
https://www.skyscanner.es/noticias/las-10-mejores-zonas-de-naturaleza-de-espana